Los polígonos industriales reclaman mejoras en banda ancha y seguridad para “no ser olvidados”

Los polígonos industriales aragoneses se han unido para reclaman mejoras en los servicios de Internet, electricidad y seguridad para afrontar “la cuarta revolución industrial”. También temen la situación de “despoblación” que viven los casi 350 polígonos de la Comunidad. No quieren “ser olvidados” por el Gobierno de Lambán.

Mejoras en la banda ancha, electricidad y seguridad. Son las principales reclamaciones que representantes de los polígonos industriales aragoneses han reclamado al Gobierno de Aragón. El principal motivo de estas peticiones es la situación de abandono que denuncian por parte del Ejecutivo. “No queremos ser declarados de interés general ni autonómico. Queremos algo tan sencillo como salir del olvido al que han sido sometidos”, ha declarado el presidente de la Federación de Polígonos Empresariales de Aragón (Fepea), Ignacio Almudévar.

Entre estas demandas, en primer lugar se encuentra “una cobertura de banda ancha digna”, ha solicitado el vicepresidente de Fepea, José María Gómez. Para ello ya han realizado pruebas de forma individual con varios operadores, aunque no son más que “parches”. “El principal problema que detectamos es que a las compañías no les es rentable expandir o poner fibra óptica en los polígonos”, ha explicado.

Este problema afecta al 75% de las empresas que se encuentran en los polígonos. Por esta razón, creen necesaria la intervención del Gobierno de Aragón, que tiene como una de las misiones para esta legislatura llevar la banda ancha a todos los rincones de Aragón. Así lo anunció en su discurso de Navidad. Sin embargo, se quejan de que “se olvidó de las palabras polígonos empresariales”. “Hay intención y voluntad, pero por ahora no hay ningún plan para que esto sea una realidad”, ha lamentado Ignacio Almudévar. Esto se muestra en tres ejemplos: el polígono Valdeconsejo de Cuarta de Huerva, El Plano en María de Huerva y Las Orcas en Alcañiz. Las compañías de telecomunicaciones ya consideran cubiertas estas zonas, pero no los polígonos de las localidades. Para ello, han conseguido que la DGA cree una excepcionalidad en los centros empresariales para persuadir a las “telecos”.

En este sentido, sienten que están perdiendo capacidad para atraer a empresas, ya que “una empresa hoy en día lo primero que mira es la cobertura de banda ancha” y que no se aprovecha “la situación geográfica” de Aragón. No dudan de que van a “seguir insistiendo, aunque estamos en manos de tres o cuatro multinacionales”.

Seguridad en los polígonos

El segundo aspecto que han denunciado es la falta de seguridad, lo que ha obligado a algunos polígonos a contratar seguridad privada. Este es el caso del de la Puebla de Alfindén, que se gasta unos 4.000 euros mensuales en este servicio. “Nos sentimos un poco desatendidos e ignorados por la institución”, ha afirmado la presidenta de la Asociación de Empresarios de Polígonos Industriales de la Puebla de Alfindén (Aeppi), Mercedes Bueno.

Con este servicio, disponen de seguridad añadida a los agentes públicos. Se trata de un servicio parcial, que sirve principalmente como medida disuasoria más efectiva que una cámara de seguridad. “Hace un servicio de vigilancia. Se da el caso de que entre un vehículo a las 3 de la mañana. El servicio de vigilancia se pega a ese coche hasta que se marcha. No ha habido robo, pero es una medida efectiva”, ha explicado Mercedes Bueno. Sin embargo, esto no ha sido posible trasladarlo a otros centros, ya que creen que “ya pagan suficientes impuestos que no revierten a los polígonos”. La respuesta de la Guardia Civil, “no tenemos más medios”, ha denunciado José María Gómez.

Microcortes de luz

El tercer aspecto en el que se centra la denuncia son algunos microcortes de electricidad que se suceden en las naves industriales. Se trata de bajadas de tensión que a veces no llegan al segundo, pero que supone “un parón en la productividad porque hay que rearmar estos sistemas electrónicos y todos los equipos”. Según un estudio que realizaron, estos cortes conllevaron una pérdida económica de unos 95.000 euros durante los diez primeros meses de 2016.

Para arreglarlo, se han reunido en varias ocasiones con las distribuidoras energéticas, pero mantienen que “se cumplen con los estándares de calidad” y que son problemas causados por “riegos con componentes químicos para abonos, cultivos de alfalfa o aves y cigüeñas”. Los estudios realizados por los polígonos han demostrado que los cortes se producen “en los mismos meses y prácticamente a las mismas horas”, ha explicado el vocal de Fepea, Carlos Pellejero. Por el momento, han conseguido que las distribuidoras analicen durante los meses de abril, mayo y junio los cortes que se produzcan y, a lo largo del mes de julio, extraer los resultados.

Despoblación

Todos estos problemas engloban uno de mayor significado: la “despoblación que sufren los polígonos industriales” de Aragón. Los últimos datos censales detallaban que la Comunidad cuenta con 348 polígonos, que ocupan una superficie de 110 millones de metros cuadrados que registran un índice de despoblación del 43%. Por ejemplo, el polígono Empresarium, situado en la periferia de Zaragoza, que cuenta con 1.150 naves y hay 800 vacías, “y que algunas naves se utilizan como vivienda”, ha manifestado Ignacio Almudévar. Otro ejemplo es el polígono de Orihuela del Tremedal, que está “absolutamente vacío”.

En definitiva, Fepea tiene la finalidad de que los parques industriales “sean competitivos y atractivos para que empresas de otras Comunidades puedan venir a complementar su actividad”, ha defendido su presidente. Al mismo tiempo, “queremos que estos espacios sean reconocidos y colaborar con las instituciones”, ha concluido Ignacio Almudévar.